Descripción
Este cuadro simboliza un amor que crece con armonía y constancia. La bailarina, elevada y serena, representa la confianza de quien se deja llevar sabiendo que hay un ritmo compartido que sostiene cada paso.
Las flores que la rodean enmarcan el camino: delicado, paciente y lleno de pequeños gestos que, unidos, construyen algo eterno.
Una pieza que habla de dos almas que avanzan juntas, escuchándose, adaptándose y bailando al mismo tiempo, incluso cuando el movimiento exige equilibrio y entrega.
Medida marco: 30×40 cm
Color marco: natural





Valoraciones
No hay valoraciones aún.